Dios, que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, dará también la vida a nuestros cuerpos mortales, por medio de su Espíritu que habita en nosotros. Aleluya.
Oremos:
Estaremos siempre con el Señor
Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses
Hermanos: No queremos que ignoren la suerte de los difuntos, para que no se aflijan como los hombres sin esperanza. Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo a los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él.
Del salmo 102
El Señor es compasivo y bondadoso.
El Señor es clemente y bondadoso, lento al enojo, pronto a la indulgencia; no nos trata según nuestros pecados ni según nuestras culpas merecieran.
Como un padre amoroso es con su hijo, así es tierno el Señor con quien lo quiere; pues sabe bien de lo que estamos hechos y no olvida que somos barro débil.
La vida humana dura lo que el heno: brota como una flor silvestre, la roza el viento, y ya no existe y a verla, nadie vuelve.
El amor del Señor, por el contrario, por siempre permanece, y su justicia llega hasta los hijos y a la generación siguiente de los hombres que cumplen con su alianza y sus leyes recitan y obedecen.
Lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos: Sabemos que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.
Aleluya, aleluya.
Yo soy la resurrección y la vida
Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, llegó Jesús a Betania y Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania quedaba cerca de Jerusalén, como a unos dos kilómetros y medio, y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús:
Por este sacrificio en que vamos a ofrecerte la sangre de Cristo purifica, Señor, de sus pecados, a nuestro hermano ______________________________________, y que tu amor misericordioso, que lo renovó en el bautismo, lo lleve a participar de tu gloria.
Cristo, vencedor de la muerte, nos asocia a su triunfo
En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo. Pues, si morimos por haberlo merecido, es obra de tu misericordia y de tu gracia el que seamos llamados a la vida con Cristo. Por el pecado morimos, mas, por la victoria de tu Hijo, fuimos redimidos.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo voy a dar, es mi carne para vida del mundo. Aleluya.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Por amor a tu Hijo, que quiso entregarse a la muerte por nosotros, concede, Señor, a nuestro hermano ____________________________________, tener parte con él en el triunfo de su admirable resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
4,13-17
Esto les lo que os decimos como Palabra del Señor: Nosotros, los que vivamos y quedemos para su venida, no aventajaremos a los difuntos. Pues él mismo, el Señor a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que aún vivamos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor. Consuélense, pues, mutuamente con estas palabras.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
El Señor es compasivo y bondadoso.
El Señor es compasivo y bondadoso.
El Señor es compasivo y bondadoso.
El Señor es compasivo y bondadoso.Segunda Lectura
4, 14-18; 5.1
Por esta razón no nos acobardamos; pues aunque nuestro cuerpo se va desgastando, nuestro espíritu se renueva de día en día. Nuestros sufrimientos momentáneos y ligeros nos producen una riqueza eterna, una gloria que los sobrepasa con exceso.
Nosotros no ponemos la mira en lo que se ve, sino en lo que no se ve, porque lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno. Sabemos que, aunque se desmorone esta morada terrena, que nos sirve de habitación, Dios nos tiene preparada en el cielo una morada eterna, no construida por manos humanas.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Jesucristo es el primogénito de los muertos; a él sea dada la gloria y el poder por siempre.
Aleluya.Evangelio
11, 17-27
"Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas".
Jesús le dijo:
"Tu hermano resucitará".
Marta respondió:
"Ya sé que resucitará en la resurrección del último día".
Jesús le dijo:
"Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?"
Ella le contestó:
"Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al
mundo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por eso,
como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros te proclamamos en la tierra diciendo sin cesar:
[Misa]Antífona de la Comunión